Como Escuela Mónica Herrera, en colaboración con UNFPA El Salvador, desarrollamos ConeXiones en Acción, una experiencia pública que combinó arte, diálogo y participación comunitaria para reflexionar sobre la violencia de género en entornos digitales.
Más de 100 estudiantes de primer año activaron la galería viva instalada en el campus, convirtiendo los pasillos en un espacio de expresión, sensibilización y conversación abierta con la comunidad.



Una galería viva que conecta con la realidad
La actividad presentó una serie de piezas informativas, visuales y análogas creadas por el estudiantado: proyecciones, intervenciones gráficas, cápsulas creativas y recursos pedagógicos que buscaban cuestionar, incomodar y despertar consciencia sobre las formas de violencia digital.
Cada pieza fue concebida desde un enfoque artístico y de diseño estratégico, con la intención de generar conversaciones significativas entre jóvenes, docentes y visitantes. La galería invitó a detenerse, observar y dialogar para reconocer cómo la violencia digital afecta especialmente a las mujeres y diversidades, y cómo todas las personas pueden formar parte de la solución desde la empatía y el pensamiento crítico.



Diseñar para transformar
El objetivo central del proyecto fue que los estudiantes idearan y produjeran contenidos que informan, sensibilizan y defienden los derechos digitales, colocando el aprendizaje en acción desde el primer año de formación.
Los equipos trabajaron mensajes y formatos que abordaron temas como el acoso en línea, la exposición no consentida de contenido íntimo, la desinformación con sesgo de género, el discurso de odio y las dinámicas de control que también se trasladan al entorno digital.
A través del proceso, los estudiantes comprendieron cómo el diseño y la comunicación pueden convertirse en herramientas poderosas para promover una cultura digital más segura, respetuosa e incluyente.



Un ejercicio de ciudadanía creativa
ConeXiones en Acción reforzó el compromiso que tenemos como institución con una educación superior que trasciende el aula y conecta con los desafíos de la realidad salvadoreña.
Proyectos como este impulsan a las y los estudiantes a crear con propósito, cuestionar lo cotidiano y asumir un rol activo en la defensa de los derechos humanos desde su práctica creativa.
La alianza con UNFPA permitió fortalecer este enfoque, integrando perspectivas técnicas sobre violencia digital y abriendo un espacio de diálogo intergeneracional que amplificó la voz de la comunidad estudiantil.






