Una experiencia interdisciplinaria que convirtió ideas en esculturas con alma cinematográfica
El 30 de mayo, las ideas cobraron forma. Literalmente.
Estudiantes de primer año de las tres carreras de nuestra Escuela se enfrentaron a un reto tan creativo como significativo: construir esculturas inspiradas en películas icónicas, en el marco de la asignatura Pensamiento Creativo.
La actividad se llevó a cabo en Presidente Plaza, transformando el espacio en una galería viva de personajes ficticios. Cada escultura partía de un mismo lienzo base, una cabeza y busto estilizado, pero ninguna pieza fue igual a otra. Las formas, colores, texturas y detalles elegidos por cada grupo reflejaron emociones, conceptos, temas y estéticas propias del filme asignado.
Detrás de cada escultura había una historia, un proceso colectivo, una exploración artística.
Y sobre todo, el resultado tangible de un aprendizaje que une la creatividad con el pensamiento crítico.


Una sociedad cinematográfica hecha por mentes jóvenes
La actividad propuso imaginar una sociedad conceptual integrada por personajes cinematográficos, creados desde cero por los estudiantes, a partir de la esencia de películas seleccionadas. Esto no fue un ejercicio de imitación, sino de interpretación: ¿cómo se vería un personaje si encarnara las emociones, el ritmo visual o el mensaje profundo de una película?
El trabajo interdisciplinario potenció la experiencia, permitiendo que ideas del diseño, la comunicación y la estrategia se entrelazaran en el proceso creativo.
Durante la actividad, se fortalecieron competencias como:
Pensamiento crítico
Innovación
Comunicación efectiva
Trabajo en equipo.
Además, al ser compartida con públicos externos, la experiencia trascendió el aula y se volvió diálogo con el entorno: un intercambio directo entre lo que se aprende en clase y lo que se expresa frente a otros.
Guiados para imaginar sin límites
El proceso fue acompañado por un equipo docente comprometido con estimular la imaginación y llevarla a nuevos niveles. Estuvo conformado por Rodrigo Massi, Teresa Cornejo, Laura Mendoza, Adriana Juárez y Clifford Escalón, con el acompañamiento de Mafer Quant, Adrián Guillén, Karol Alfaro, Ale Navarro y William Panameño.
La experiencia Rostros del Cine dejó claro que pensar creativamente no es solo generar ideas, sino también darles forma, volumen y presencia. Y cuando se trata de imaginar nuevos mundos, en la Mónica Herrera sabemos cómo hacerlo realidad.


