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En la edición de abril de Café con CED, tuvimos la ponencia de Margarita Marroquín, Lexicógrafa y Comunicadora Social, con más de 15 años de experiencia en la Docencia, enfocada en Comunicación Institucional y Narrativas de la comunicación en política digital. Ella nos compartió sobre su experiencia y conocimiento del Hashtag, y su uso como herramienta de la narrativa digital en la agenda política, ideas que estudió a partir de su tesis “La performatividad de los hashtagsdel ‘movimiento social contra la corrupción’ en Guatemala 2015-2016.”

Los hashtagssirven para agrupar mensajes o resaltar palabras. A partir de su uso en redes sociales, en especial en Twitter, se puede generar un activismo online conocidos como “Hashtag activism o hashtivism”.

El Hashtag activismgenera: 

  • Unión de lo físico con lo digital;
  • Facilita una forma de protesta social pública;
  • Creación de vínculos de solidaridad física y digital;
  • Desaparecen los cuerpos que protestan, queda el hashtag;

En este sentido, se parte de la reflexión sobre lo que significa ser ciudadano en el mundo físico o real, y lo que implica en el mundo virtual o digital: 

#CiudadaníaDigital:

“El conjunto de prácticas políticas y ciudadanas que de una forma u otra tratan de modificar y/o incidir en las instituciones, a través del uso de medios y tecnologías que tienen como característica la digitalización de sus mensajes y contenidos” (Alejandro Natal, Mónica Benítez y Gladys Ortiz)

En Guatemala podemos ver un ejemplo con el uso del hashtag: #YoNoTengoPresidente el cuál demostraba un descontento ciudadano, la población empezó a sentirse identificada, hacia su uso en redes sociales y era aplicado en medios físicos, desde camisas hasta pancartas. El hashtagera una frase sencilla, directa y poderosa. Donde, además de demostrar una molestia, se sentaba una postura, en ese caso ante un presidente, y se usaba en distintas ocasiones, en las que se tomaban decisiones que afectaban a la ciudadanía. 

Otro ejemplo fue: #LaPlazaVive, utilizado por JusticiaYa, para comunicar, educar y organizar a las personas que iban a protestar. En este caso, se utilizó para concientizar y generar un lenguaje simbólico, en la protesta ante la asamblea. Además, de lograr el sentido de identificación con la problemática, se generaba un sentido de compromiso y llamado a la acción. 

En cuanto al su uso y aplicación de los hashtags, se encuentran las siguientes claves: 

  1. #EstánEnTodasPartes: el hashtag puede migrar a distintas plataformas, inicia en lo digital y puede mover o convocar a una acción. 
  2. Nos tocan, nos llaman, nos nombran, nos convocan: en la medida en que nos tocan las emociones, lo que somos, lo que pensamos son utilizados y recordados por más tiempo. 
  3. Soy yo, y por eso #SomosTodos: se genera una comunidad alrededor de una misma lucha, donde se crea un espacio digital, en el que se habla y se denuncia. Además, genera contenido disruptivo, ya que en muchas ocasiones son utilizados por líderes de opinión o famosos, que apoyan las distintas posturas, generando un mayor impacto. 
  4. Son otra manera de contar historias: cualquier persona puede llegar a ser parte de la postura representada. En muchas ocasiones, las personas no pueden ir a protestar físicamente a los lugares, pero, posteando fotos pueden mostrar su apoyo con la causa. Este mismo uso de hashtag se ha evidenciado cuando ocurren desastres naturales o problemas políticos.
  5. Nos ayudan a decir #EstamosAquí: promueve una reflexión en torno a la ciudadanía, donde en muchos casos ayuda a contextualizar toda la agitación política. 

Finalmente, los asistentes al Café con CED se hacen las preguntas sobre cómo estamos en El Salvador respecto al uso de hashtagscomo agentes de cambios, en especial en comparación con Guatemala, pues aún no se ha logrado gestar una iniciativa digital que trascienda a una decisión física. Esto detona más preguntas como si los salvadoreños estamos utilizando de manera adecuada las redes sociales, o si estamos preparados para tomar este tipo de iniciativas y aplicarlas; incluso, se reflexionó si existen problemas de organización, si en nuestro país existe este tipo de comunidad digital y qué pasa actualmente en la política digital salvadoreña.Es importante reflexionar el uso que nosotros como individuo, les damos a las redes sociales, así como la coherencia que generamos entre el mundo físico y el mundo digital.